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(4D+E) > Covid-19

La primera “D” es la Desesperación por evitar el contagio, sabiendo su peligrosidad y que el sistema de salud está colapsado.

La segunda “D” es la creciente Desconfianza sobre el manejo de los fondos del Estado, los impuestos y donaciones, considerando las denuncias en los medios y la falta de rendición de las cuentas a las que tenemos derecho los salvadoreños porque son nuestros impuestos.

La tercera “D” es del Desempleo que se puede cuantificar con la reducción de cotizantes al ISSS que ronda 84000, en relación con los empleos formales y multiplíquelo por tres de los informales.

Y la cuarta “D” es la Delincuencia que solo en desaparecidos hasta el miércoles pasado teníamos más que fallecidos por el coronavirus, a los desaparecidos hay que sumar los homicidios.

La “E” es el Endeudamiento de las decenas miles de tarjetahabientes de todos los bancos, que toparon sus tarjetas de crédito para sobrevivir, perdieron su trabajo y los próximos meses, y quizás años, se rebuscarán para cumplir con los pagos mínimos, evitar embargos, caer en el DICOM y no ser más sujetos de crédito.

El signo “>” quiere decir, que los efectos de las (4D + E) está siendo más dañino que el Covid-19.

Lo de “salvar vidas” suena bien para quienes se lo creen, pero cae por su peso, cuando vemos desorden y aglomeración en las paradas de buses y en el centro, y el descuido con las medidas de prevención. Fui a una tienda en la Gran Vía y en los restaurantes no se respeta la distancia entre las personas, ni tampoco en las aglomeraciones con la distribución de ayudas en “nombre del gobierno”, que debiera ser en nombre de los salvadoreños.

Ya sabemos que es responsabilidad de cada uno cuidarse y los que somos conscientes lo hacemos, pues no se trata solo de cada uno, sino también de la familia. Con mi grupo familiar acordamos desde el principio de la pandemia, que si alguno percibe los síntomas, que sabemos cuáles son, lo diremos y nos aislaremos.

La cruda realidad del desempleo solo se puede remediar si “de verdad” se ponen de acuerdo el sector financiero, el sector privado y gubernamental sobre la importancia de priorizar “salvar y recuperar empleos”, pues en esta fase de reapertura tardía de la economía, las empresas que cerraron tienen déficit, muchas están al borde de la quiebra, ya quebraron o les falta capital de trabajo.

“Salvar y recuperar empleos” y dinamizar la economía sin politización ni polarización, como esfuerzo conjunto por el bien del país, es lo que están haciendo en Estados Unidos, Inglaterra y la Comunidad Europea, pues ya es tiempo de focalizarse en el futuro económico de las familias y el país.

Así como sin familia no hay Estado, sin economía no hay progreso. En esto se basa el desarrollo de las naciones que han pasado de pobres, o han sido arrasadas por las guerras, a lo que son actualmente. Nada cayó del cielo ni fueron milagros el desarrollo de China, Corea, Taiwán y Japón; su gran progreso, desarrollo y crecimiento es fruto del trabajo serio y duro, produciendo y exportando a todo el mundo.

Seguir politizando y polarizando la pandemia es falta de creatividad y no saber qué corresponde hacer, tampoco tiene sentido continuar solo distribuyendo ayudas en nombre del gobierno. Señores, del trabajo es que vivimos y provienen los impuestos, por lo tanto, es lo que racionalmente se debe priorizar. Si continúan perdiéndose puestos de trabajo, el déficit de las familias, las empresas y del Ministerio de Hacienda cada día será mayor.

Lo que quieren las empresas que están resurgiendo y la gente honrada es trabajar, por eso es prioritario para todos los sectores y principalmente el gobierno centrarnos en: “salvar y recuperar empleos”.

Pues eso: ¡Manos a la obra!

Pedro Roque

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