Cadenas que avanzan paralelas.

Reflexionando sobre “la noche de las 300 toneladas de basura y muchos envases de plástico, y tratando de explicarme y explicar, porque esta tan contaminada la tierra y el mar, me propuse visualizar varias cadenas, como secuencias de procesos, para cualquier producto. Por ejemplo, para hacerlo sencillo, cuando compramos una botella de agua.

La primera cadena es la de valor agregado, en la que el producto desde que se concibe hasta que llega al consumidor va adquiriendo paso a paso valor agregado. En paralelo, la cadena de consumo energético, y también en paralelo, la cadena de beneficios económicos, que cada fase del proceso genera, y paralelamente, la cadena de pago de impuestos, de cada compra y venta que se produce a lo largo de la cadena de valor, hasta los puntos de ventas.

En paralelo, la cadena logística del transporte de materias primas, subproductos y productos terminados hacia los distribuidores, los supermercados, hasta los clientes. La siguiente cadena, es la de generación de desperdicios, desechos y polución en cada fase de las cadenas mencionadas, y finalmente, la cadena de los envases de los productos, cuando fueron consumidos, para el caso del agua u otros productos alimenticios envasados en plástico, de uso doméstico e industrial, que también pasa por varias fases de los hogares, hasta finalizar en los rellenos sanitarios, los botaderos, los ríos, los lagos o el mar.

Así se han formado las islas flotantes de basura en el mar y los promontorios de millones de toneladas en los botaderos de basura.

De las cadenas mencionadas, las únicas bajo control son las de beneficio económico y la de pago de impuestos. Las empresas y los gobiernos reciben su dinero y lo utilizan según sus prioridades. En las empresas para insumos, desarrollo de nuevos productos, actualización tecnológica, creación de empleos, implantación de sistemas. En el gobierno, en infraestructuras, educación, innovación tecnológica, salud, modernización del estado.
Sin embargo, nunca se les ha puesto casi ninguna atención en beneficio de la sociedad a la cadena de desperdicios y polución, y seguimos contaminando los ecosistemas.

Para los productos de plástico los precios siempre fueron asequibles porque nunca se incluyó el costo de reciclaje, pues desde siempre se asumió, que la atmósfera, la tierra y los mares, son tan grandes que con el tiempo los irían absorbiendo, pero las 300 toneladas de basura en una noche nos dicen que no es cierto.

Hoy nos enfrentamos al reto y riesgos del cambio climático, que también lo sabemos desde hace años, y entre que unos responsabilizan a otros de la polución y la basura, la casa sigue sin barrer.

En la UE ya tienen la “Ley de Recuperación de la Naturaleza” que prevé recuperar para el 2030, el 20% de los ecosistemas y el 100% para el 2050.
En los países del norte de Europa, se dieron cuenta desde hace tiempo de la importancia de recolectar, reciclar y reutilizar los envases y la recolección se realiza en los supermercados, partiendo del principio, que el envase tiene un valor y se debe recuperar. Aquí, cuando uno compra un producto, también compra el envase y lo normal es tirarlo por doquier o depositar en la basura.

En Suecia desde hace tiempo no quieren seguir ensuciando el medio ambiente porque es malo para todos y reciclar los envases es muy rentable, pues son millones de envases los que se pueden reciclar. Mire en el siguiente link, como lo han resuelto en Suecia y en Europa:
https://www.hostelvending.com/noticias-vending/el-sistema-de-reciclaje-por-recompensa-arrasa-en-suecia-mediante-maquinas-automatic.

Claro, para otros tipos de plástico, hay que encontrar nuevas alternativas, por ejemplo la de los vehículos, que desde hace unos 20 años y los próximos 20 hasta desarrollar nuevos materiales biodegradables, la mitad de la carrocería es y seguirá siendo plástico.
Hay que seguir innovando para limpiar nuestro mundo y sobre todo dejar de ensuciar.

Para optimizar las cadenas de mejora de los procesos de valor agregado, las cadenas de los resultados económicos como utilidades y reducir los efectos de las cadenas que generan contaminación de la atmósfera y polución como desperdicios ofrecemos nuestro programa de formación: “Aprenda y aplique las 3Rs: 1. Reorganización. 2. Reducción de costos y 3. Reducción de desperdicios para incrementar la competitividad y las utilidades”.

Muy atentamente,

Pedro Roque
+503 7820 8244
pedroroque.net
Todo es más fácil y más sencillo con sentido común.

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