Desde CDMX.

Siempre que visito otro país, observo cómo funcionan las cosas. Estuve seis días en CDMX, así llaman hoy a lo que antes era “El DF” ampliado a otras zonas y me llamaron la atención los siguientes aspectos.

Primero, que el tráfico es más ordenado y menos caótico en relación con los adelantamientos bruscos por la derecha y por la izquierda, los vehículos se mantienes en su carril y no sobrepasan los 50 Km/h, son respetuosos con los peatones y estos respetan los semáforos. Lo podía apreciar desde la altura del piso de hotel en el Paseo la Reforma y caminando tranquilamente por las calles. El transporte público por Metrobús, con buses extra largos de dos pisos, como los de Londres, que siempre circulan por su carril, solo se puede utilizar con tarjetas prepago, los espacios para los motoristas son amplios y cómodos, varias filas de asientos atrás están pintadas de color rosa, previstas para mujeres y niños. Muchos tienen un cartel que dice, “Soy eléctrico” y se nota la suavidad con la que arrancan y frenan y nunca se pasan un semáforo en rojo. Los pasajeros disponen en todas las paradas de máquinas para recargar las tarjetas.

Por las distancias tan largas, CDMX sigue siendo la ciudad más grande del mundo, con más de 22 millones de habitantes, utilicé UBER para mis desplazamientos puerta a puerta y me llamó la atención que los motoristas eran señores mayores 55 años. Le pregunté al que me llevó al aeropuerto y me explicó que ellos trabajan para una compañía afiliada a la plataforma, que tienen solo vehículos eléctricos, en los que el pasajero tiene que utilizar el cinturón de seguridad, pues si no lo hace, él no puede acelerar después de tres minutos de iniciado el recorrido. Añadió que él es ingeniero de sistemas, pero por su edad no encuentra trabajo en su especialidad. ¡Ojo colegas ingenieros!

Visité los lugares más conocidos, como el Teatro de Bellas Artes, la Plaza del Zócalo, La Catedral, la Basílica de la Virgen de Guadalupe y observé la inmensa cantidad de turistas extranjeros. México, EEUU, Francia y España, desde hace 40 años forman parte de los países destino del turismo mundial, pues en cualquier lugar se escucha inglés, francés, alemán y otros idiomas.

Leí en el Periódico de Economía, que las exportaciones de México a la Unión Europea siguen creciendo y conversando con personas ligadas a la consultoría y a la certificación internacional, me comentaron que en México, aunque la formación continua es obligatoria, las empresas la realizan por su propio interés para potenciar la aceptación en la Unión Europea del distintivo, “Hecho en México” y que existen unas dos mil entre empresas y organismos certificados internacionalmente.

Si tiene previsto visitar México, considere que la ciudad está unos 1500 metros más alto que San Salvador, que el clima es más frío y mejor lleve medicamentos para los resfriados, pues la suma del cambio de tiempo, la presión atmosférica, la altura y la polución le pueden afectar. Asegúrese de la reservas en los hoteles, para que no le cobren más, por problemas de comunicación entre las plataformas de reserva y las cadenas hoteleras o por errores de los empleados.

Lo único que no me gustó, es que media hora antes de abordar el vuelo de regreso, nos comunican que el vuelo de Avianca 431, se cancela, por un “impacto de aves”. Que vayamos al mostrador F3 y después de las carreras y las colas, sin mayores explicaciones, solo entregan un nuevo pase de abordar para el siguiente día. Los gastos adicionales, son responsabilidad de cada uno, pues la cancelación no es por causas de la empresa. Al preguntar al día siguiente en el mostrador me dijeron, que la cancelación fue por “razones climatológicas” ¿Cierto o no, ahí queda la duda?

En suma, seis días interesantes de los que mejor, recordar solo lo bueno.

Pedro Roque
Todo es más fácil y más sencillo con sentido común.

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