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El país de las maravillas

Conversando en Los Ángeles con un compatriota, pero que desde hace tiempo es ciudadano norteamericano, que trabaja en planificación en una gran empresa, me felicitó por cómo cree están las cosas en El Salvador según las noticias que se publican aquí.

Hablando distendidamente fuimos tocando los siguientes asuntos que se los digo para que usted reflexione las respuestas que le hubiera dado sin desilusionarlo.

Me dijo: Según las noticias que vemos aquí, el gobierno tiene buenos ministros que trabajan más que los de otros gobiernos y además sirven al país ad honorem. 

La delincuencia ha disminuido porque han sido capturados la mayoría de los delincuentes y la gente está muy contenta.

Aquí nos informan sobre las grandes obras que se están realizando, una moderna biblioteca en el centro de la capital, el nuevo sistema de transporte por tren que cruzará el país y el nuevo aeropuerto.

Con el COVID-19 no hubo muchos muertos porque atendieron bien a los enfermos en un nuevo hospital y el ministerio de salud les mandaba las medicinas a su casa.

Con las buenas relaciones con EE. UU. están otorgando visas de trabajo para que la gente venga temporalmente y envíen más remesas. 

Con la nueva carretera a la Libertad se llega a la playa en sólo media hora desde San Salvador, el turismo está creciendo.

Vimos videos que ya no hay ventas en las calles en el centro y las colocaron en un nuevo mercado que tiene un amplio parqueo.

El COVID-19 está bajo control y la mayoría de gente ha sido vacunada. 

Que bueno que cada niño reciba una computadora y se está mejorando el sistema educativo…  Por razón de espacio no sigo con la lista…

Y con esa ilusión sobre esos y otros asuntos conversamos, pero cómo no me estaba preguntando sino contándome cómo es hoy El Salvador en la visión que trasmiten aquí las noticias y también porque pronto irá a nuestro querido país, aunque le comenté sobre algunas cosas, le dejé explicarme su versión…

Con mi mejor intención le aconsejé que si alquila un vehículo atienda los espejos retrovisores porque pueden adelantarle por la derecha y la izquierda y cuidado con las motos y los buses. Si ve conos en la carretera baje la velocidad porque hay controles policiales, tenemos estado de excepción y si la policía lo para y solicita su teléfono inteligente que se los entregue pues están autorizados a examinarlo. 

Que pregunte en los lugares donde se hospede cuáles son las zonas a las que por prevención no vaya y que siga los consejos. 

Que, si pierde algo, no busque oficinas de objetos perdidos, porque no hay.

Que sea precavido con la comida, si se enferma que mejor lo lleven a un hospital privado y si quiere comer pupusas las de Antiguo Cuscatlan son muy buenas.

Si va a los centros comerciales, le dije que son seguros hay de todo y antes de salir valide el ticket, porque se paga el parqueo y los precios son más o menos iguales que en Los Ángeles, porque, también tenemos la inflación mundial y la propia que va adelantada un par de puntos. 

La verdad es que por mi forma de pensar soy amigo de crear ilusiones y que mejor comprueben las cosas pues no me gusta contradecir ni lo bueno ni lo menos bueno. 

Si después de dos semanas de visita mantiene su ilusión que El Salvador es el país de las maravillas, bien por él y quienes le informan.

Nosotros continuaremos trabajando para salir de la crisis del COVID y sobre cómo afrontar las que vienen, además de la inflación que dicen que es del 6% pero es mayor, la de la energía, la alimentación y la siguiente que será del agua.

Pero, así como muchas otras seguro que con más o menos dificultades también las sobreviviremos.

Con cordiales saludos desde Los Ángeles, les deseo que pase un buen domingo.

Pedro Roque

1 comentario en “El país de las maravillas”

  1. Tiene mucha razon, por las noticias nuestro querido e inolvidable El Salvador, parece ser el pais de las maravillas, pero sinceramente estoy de acuerdo en que no es el pais de las maravillas, sino el pais de las SIN MARAVILLAS, empezando por el senor Presidenteque hasta quiere camibar la Constitucion para reelegirse y permanecer en el poder, como el mal recordado General Maximiliano Hernandez Martinez, a quien solo la famosa Huelga de Brazos Caidos pudo sacar del poder; talvez vuelva a haber otra huelga de brazos caidos..

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