fbpx

Escritores de la libertad

Es una excelente película para entender las motivaciones y emociones de sus personajes, aprender sobre métodos diferentes de enseñanza y cómo interesar e involucrar a jóvenes adolescentes en la lectura, y al mismo tiempo, convertir fuertes tensiones interraciales en buenas amistades.

Recordé al Dr. Jakoby, uno de mis profesores de ingeniería en Alemania, que su objetivo fue enseñarnos a pensar e imaginar el funcionamiento de lo que se iba a construir para determinar el proceso de diseño y fabricación. En los exámenes permitía utilizar los manuales y aconsejaba mejor saber dónde encontrar una inmensidad de fórmulas de ingeniería que memorizarlas.

La trama de “Escritores de la libertad” se desarrolla en el condado de Long Beach, en el área metropolitana de Los Ángeles y trata del movimiento de “Integración voluntaria” de adolescentes de diferentes razas.

El 1994 la profesora Erin Gruwell fue aceptada en la Woodrow Wilson High School, para enseñar literatura a los alumnos de primero y segundo año. Ella aplicó a esa escuela, precisamente porque tenían el programa de integración voluntaria, que por los prejuicios de los maestros no se realizaba, y en lugar de integrarse, los alumnos formaron clanes según su procedencia.

Después de varios intentos y demostrar a los alumnos que a ella si les importaban, tuvo la idea de obsequiar un cuaderno a cada uno para que escribieran todo lo que sintieran que debían escribir de su vida y que ella lo leería solo si ellos se lo dejaban en un determinado lugar. Los chicos y chicas empezaron a escribir sobre lo que sentían y les acontecía y a comentarlo con la maestra.

Por las burlas interraciales un alumno hizo una caricatura de otro, que riéndose circularon en la clase hasta que llego al pupitre del chico de quien habían hecho la caricatura. La maestra se lo pidió, viéndolo y molesta les explicó que con cosas como esas había iniciado el Holocausto. Pero ningún alumno sabía sobre el Holocausto. Después de explicárselos organizó una excursión al “Museo de la Tolerancia” donde se describen las historias de muchas personas que estuvieron en los campos de concentración.

Después de la visita los invitó a una cena y en cada mesa con los alumnos llevo a un señor o señora superviviente del Holocausto, quienes les relataron sus terribles experiencias, como sobrevivieron y como llegaron a EEUU. Los chicos quedaron tremendamente impresionados con lo que habían aprendido.

Como la maestra no recibía ayuda de la escuela, busco trabajos adicionales y compró un ejemplar de “El Diario de Ana Frank” para cada alumno y leyéndolo y escribiendo en sus cuadernos, poco a poco fueron teniendo más confianza en sí mismos, en la maestra y entre los compañeros, hasta integrarse como buenos amigos y sentirse en el salón de clases como en su casa.

Luego les pidió a sus alumnos que le escriban una carta a la señora que había escondido a Ana Frank, pero los alumnos deciden recolectar fondos para invitarla que venga a la escuela. A su llegada los alumnos la reciben como una heroína, pero ella les responde que no, que cada uno de ellos son los verdaderos héroes.  

Aprueban los dos primero años y aunque los directores de la escuela se oponían a que siguiera en el tercero y cuarto año, la supervisora del distrito decide que continue hasta finalizar el cuarto año y el programa se convierte en un modelo de enseñanza para la integración multiétnica que se utilizó también en otras escuelas.

Si usted es maestro o está relacionado con la enseñanza, le recomiendo “Escritores de la libertad”, pues tanto por mi propia experiencia, como por lo que verá en el film, es tan importante enseñar y aprender a memorizar, y yo creo que más, enseñar y aprender a pensar.

Pedro Roque

2 comentarios en “Escritores de la libertad”

  1. Interesantisima pelicula, especialmente en estos tiempos que vivimos; aqui en Estados Unidos el odio interracial se manifiesta casi todos los dia con noticias de crimenes; unas veces contra los asiaticos, otrasscontra nosotros los latinos y por suuesto contra los de la raza negra.

  2. Martín Benavidez

    Es bonito y agradado el dar una enseñanza a un adolescente o a un joven de una o varias asignaturas que le va a servir para toda la vida y le recordará a uno como maestro o maestra siempre.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.