fbpx

Los listos frenan al desarrollo.

El Salvador será un mejor país y estará preparado para un salto cualitativo en su desarrollo y atraer inversiones internacionales cuando el 98%, porque siempre habrá excepciones, de sus habitantes decidan ordenar la mente, se liberen de los malos hábitos y realicen responsablemente su cometido. Realizar un cometido, cualquiera que sea, es cumplir los requerimientos de los sistemas. Hay sistemas en la casa, la calle, las empresas y todas las organizaciones pequeñas y grandes públicas y privadas.

Al final, todas las organizaciones de un país se financian con el dinero de los ciudadanos. Las privadas, con las utilidades que les generan las ventas de sus productos y servicios y las públicas, con los impuestos que todos tenemos que pagar, pues como dicen en EEUU y es argumento del film ¿Conoces a Joe Black? si no lo ha visto se lo recomiendo: “Lo único seguro son la muerte y los impuestos”.
Pero al margen de esa verdad, un país funciona si funcionan sus sistemas y estos funcionan, si las personas que los utilizan aprendieron la cultura de cumplimiento y respeto a los sistemas. Entendiendo como cultura, el conjunto de hábitos que distinguen a una persona, grupos de personas y pueblos en el respeto a los sistemas.

Aquí muchos admiran y emulan a los “listos” sin darse cuenta que en realidad son malos ejemplos de personas que no respetan los sistemas, los contaminan y deterioran. A veces por ignorancia, otras por instrucciones de sus jefes, pero en la mayor parte por prepotencia.

Aquí la lista de listos que vemos todo los días y que recuerdo espontáneamente: El listo que se salta el semáforo en amarillo y en rojo. El que sabe que quedará atrapado en el cruce, entra lo bloquea y colapsa el tráfico. El que aprovecha su cargo y actúa más allá de lo que la visión, misión, valores de la organización en la que trabaja o de lo que la ley le permite. El que pudiendo pagar una factura entrega un quedan a 30 días y pospone el pago 30 días más. El que se salta las colas sin pedir permiso. El que cuando vende 10 tomates pone 7 buenos y 3 malos. Los listos financieros que usaron el mismo truco con las hipotecas basura. Los que alteran los sistemas y los datos para conseguir sus objetivos. Los que clonan tarjetas de crédito. Los que descuentan 20% pero antes subieron el precio 30%. El listo que tiene cuatro tarjetas de crédito topadas, solo paga las cuotas mínimas y al final paga tres veces más de lo que vale lo que compra. Aquí quizás son más listas las organizaciones que las aprueban. Los listos en el sector médico que reciben comisiones por lo que recomiendan a sus pacientes. Los listos que no dan mantenimiento a sus buses y polucionan. Los que viven en las colonias y no pagan la cuotas. Los que dejan sus carros mal parqueados cerrando el paso. Los que pudiendo no pagan impuestos y aprovechan las subvenciones… Como la lista no es completa, seguro que seguirán desfilando por su mente…

Está claro que en ningún país del primer mundo todos son santos pues “De todo hay en la viña del Señor”, pero sí, sean quienes sean, respetan los sistemas y las ciudades y los países funcionan mejor.

Queramos o no, vivimos en un mundo de listos, que mientras no reorienten sus creencias, valores, actitudes y conductas, el país no crecerá lo que debiera porque al final “los listos” son un freno al desarrollo.

Pues asumiendo que nos importa el futuro de El Salvador, tanto para nosotros como para las siguientes generaciones, bien vendría, que estas “personas especiales” reorientaran su hábitos y entre todos ordenemos este país.

Pedro Roque

4 comentarios en “Los listos frenan al desarrollo.”

  1. Cuantos vivos o listos vemos todos los días en nuestras calles, en los parqueos, en los supermercados…hasta muertos han habido; ya que no solo son vivos y listos, sino intolerantes…otra clase de vivos son los que tiran la basura en cualquier parte, ahora en tiempo de lluvias, ves toneladas obstruyendo los drenajes y creando inundaciones por todos lados…como reflexionas tú en este artículo, estos listos quiebran al sistema y son obstáculo para el desarrollo de nuestro país. Necesitamos urgentemente que desde parvularia hasta la universidad, se impartan clases de moral, urbanidad, civismo, limpieza desde el concepto de «no ensuciar», quien no ensucia no limpia, enseñar a cuidar nuestro espacio, nuestro m² y el entorno colectivo. Debemos crear cultura con principios y valores en las nuevas generaciones y estos nuevos ciudadanos, con sus comportamientos observables, quizá modifiquen los hábitos de los malos ciudadanos. Además las leyes y sus penalidades deben ser más duras y asegurar que se cumplan. La nueva cultura, traerá respeto al prójimo y a nuestro entorno, más tolerancia entre unos y otros, cumplimiento de la ley y un sistema operando para el progreso de todos!!!
    Buen fin de semana Pedro!!!

  2. Los “listos” residen y se desarrollan en todas partes del mundo y algunos hasta llegan a ser admirados por una parte de la población, que sin pretenderlo, le hacen mucho daño a nuestras sociedades.
    La honradez, la transparencia y la rendición de cuentas conforman una buena alternativa para iniciar el recorrido de un largo camino de “saneamiento “ de nuestros males.
    Así mi comentario.
    Saludos Pedro.

  3. Martín Benavidez.

    Interesantes inversiones y el desarrollo humano y social hablando de lo nuestro desarrollo económico de nuestro país El Salvador poco a poco va creciendo a un mejor desarrollo y todo si tenemos un buen control de sistemas de reglamento y normas que nos rigen a cumplirlas y también depende de cada uno de nosotros.

  4. Siempre son interesantes sus editoriales y este criticando las acciones de algunos funcionarios o sus familias aprochando que forman parte del actualGobierno, sin mencionar nombres es muy plausible; ciertamente no en todo el mundo los allegados o gobernantes son santos o libres de pecado, pero si respetan las leyes y son cautelosos al aprofechar cercania con gobernantes o haber ayudado en alguna forma a llegar al podr.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.