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Mizaru, Kikazaru, Iwazaru.

Hace años fui a Japón con empresarios y funcionarios de Valencia para reuniones en busca de empresas japonesas que invirtieran en la Comunidad Valenciana. El domingo decidimos conocer Nikko, un precioso y bien cuidado monte con muchos templos sintoístas, preciosos caminos, puentes sobre riachuelos y disfrutando de tanta paz, silencio, belleza natural, artística e histórica nos encontramos con el templo, donde está el retablo con Mizaru, Kikazaru, Iwazaru. Los tres monos sabios, el primero tapándose los ojos, otro los oídos y el tercero la boca.

Una interpretación, es que no se debe ver, ni oír, ni decir cosas malas. Otra, la de ver, oir y callar. Y la de aquí podría ser: ver, oír y callar sobre los acontecimientos nacionales como si no fueran aquí.

Con las decisiones de cambiar el país desde la Asamblea están circulando manifiestos, posicionamientos, advertencias, editoriales, noticias nacionales e internacionales y memes, unos burdos y otros bien realizados, explicando las posibles repercusiones sobre cómo se están realizando los cambios.

En todo el mundo hubieron cambios, son necesarios por la misma evolución científica, tecnológica y social. Sin esos cambios no tendríamos todos un teléfono inteligente, ni acceso a Internet.

Los cambios deben suceder, pero en la tecnología, la administración y la forma de hacer las cosas, en la familia, la empresa, la sociedad y los países, existe, una método simple, que enseña, analizar por cada uno de los integrantes en la toma de decisiones la situación que preocupa, y después de estar claro qué se va a cambiar y cuáles serán las consecuencias directas y colaterales, y haberlas evaluado, discutido y consensuado, se cambian.

Cambiar solo por cambiar y además como se publica y critica con falta de conocimiento y evaluación de los cambios, tienen riesgos complicados de resolver.

Desde ninguna fuente se están ni avalando y alabando las decisiones que se están tomando en la Asamblea, que más son por otras razones, que por el sentido común y consecuencias que tienen los cambios.

Los que eligieron a la asamblea más por enojo con la derecha y la izquierda que porque sabían lo que querían, quizás no pensaron en las consecuencias, de por ejemplo, el aislamiento de El Salvador de Europa y Estados Unidos. Hoy, aislarse y vivir aislado a nadie se le ocurre. Y no lo hacen, la Comunidad Europea, ni Rusia, ni China. Tienen desavenencias y las van resolviendo, pues saben que todos los países estamos interrelacionados y somos interdependientes.

Sin ser economista, por lo que dicen las noticias sobre las exportaciones y remesas, dependemos de EEUU y la Comunidad Europea. Con solo tres medidas: arancelarias para el ingreso de productos salvadoreños, frenar las remesas e incrementar las deportaciones, aparecerían muchos problemas que sí afectarían a la población.

Y en relación con las importaciones y exportaciones, o no lo hay o no lo he visto, cuál es la postura y el sentimiento de la comunidad empresarial sobre lo que estamos viviendo, pues del sector privado dependen el nivel de empleo, los ingresos del estado y el mejorable bienestar económico social.

Al final, los cambios son importantes y necesarios, y es mejor realizarlos respetando las instituciones y leyes que hoy las pueden tener a su favor, pero después en su contra pues ninguna ley es para siempre.

Y respecto a la impunidad, aunque exista la legal, la ética y la moral queda en el recuerdo y se la dejamos a la familia. Si se acusa de muchas cosas a los diputados anteriores, la innovación debiera ser, que los actuales sean mejores.

Estar de acuerdo o consentir como los tres monos sabios tendrá consecuencias económicas, empresariales y sociales. Los tres monos sabios salvadoreños del 2021, deben mirar, escuchar y pronunciarse por el bien de todos.

Pedro Roque

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