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Para que el futuro sea mejor

Mirar hacia atrás para concluir o responsabilizar al pasado, a lo que hicieron o dejaron de hacer otras personas, como la causa de lo que estamos viviendo en estos tiempos es fácil y es muy bueno hacerlo, sobre todo, si de lo que sabemos como cierto, concluimos “lecciones aprendidas”, tanto en los aspectos positivos que se deben perfeccionar -porque no todo fue malo- como de los negativo, para corregirlos pues sabiendo que pueden volver a suceder, prevenir para que no sucedan. 

Con este planteamiento se aprende a mejorar y se ahorra el costo social y económico de la reincidencia de los sucesos perjudiciales para la humanidad. 

Así aprendí el ciclo básico de la mejora continua PDCAPlan: planificar, es decir, pensar y ordenar las cosas, considerando la experiencia, los conocimientos y las lecciones aprendidas. “Do” hacer lo planificado conforme a como se ha pensado y planificado. Check: comprobar y medir la congruencia de lo realizado con lo planificado. Act: corregir sobre la base de la medición para mejorar el inicio del siguiente ciclo P D C A partiendo de las circunstancias reales. En español PHVA: Planear, Hacer, Comprobar y Actuar.

Todos los sistemas de gestión de la calidad, medioambiente, seguridad industrial, prevención de riesgos, energía, agua y cualquier otro factor bueno para la humanidad, de las normas internacionales ISO y de cualquier otra organización nacional o internacional de estandarización de EEUU, Europa, Japón o China, se basan en este modelo lógico y sencillo de pensamiento y acción para mejorar productos, servicios, actitudes y conductas.

Y si es tan básico que hasta un niño de ocho años y cualquier ser humano con el instinto natural de mejora lo entiende: ¿por qué aquí no lo aplicamos en nuestro diario vivir?

La respuesta: sencillamente no se quiere aplicar. Bien porque se ha bloqueado mentalmente el instinto humano de mejora continua, o sencillamente, sabiéndolo y estando consciente del beneficio de la aplicación, quizás no se aplica por desinterés porque se prefiere que las cosas sigan mal o como se ha perdido la confianza, no les importa mucho que empeoren. 

Y así cuando solo una minoría lo aplica, el proceso de aprendizaje y mejora es lento. Por esta razón creo que unos países avanzan más rápido que otros en su desarrollo económico, medioambiental, social, familiar, empresarial e incluso político. 

Un ejemplo sencillo pero de gran impacto es la inmensidad de botellas de vidrio en las playas, con el peligro para la gente si se quiebran, las de plástico no biodegradable y los desechables, platos, cubiertos y vasos, que se usaron y se tiraron en las playas por decenas de miles de personas, que sabiendo sobre el daño a otros y al medio ambiente, incluso estando un depósito de basura a veinte metros los tiran en la arena o en cualquier otro lugar donde se encuentran. 

He concluido después de observarlo muchas veces y ver con la naturalidad que lo hacen, que quizás en el fondo se trate de resentimiento social o el pensamiento, “tengo derecho a ensuciar y si quieren que este limpio, que manden a limpiar”. 

En relación con el turismo ya se sabe que cuando algo gusta, lo comentamos con tres o cuatro personas y que cuando no gustó o quedó un mal recuerdo, lo hablamos con unas quince personas. Y cuando a uno la hablan mal de un lugar, sencillamente no va o si ya fue, no vuelve.

Si aplicamos el ciclo PDCA en las cosas y conductas básicas, aprenderíamos todos los días, tendríamos una mejor actitud y conductualmente seríamos más amigables con la gente y el entorno. Si seguimos poniéndolo en práctica solo una minoría y la mayoría ignorándolo, el futuro no será mejor que el presente. 

Pedro Roque

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