¡Si se pudiera!

La idea de este artículo, en torno que el 5 de junio fue el “Día Mundial del Medioambiente”, parte de leer sobre el proyecto SUPERVAL, que recibió 3,5 millones de Euros de Unión Europea, para la investigación sobre la viabilidad de una tecnología capaz de atrapar y transformar los gases de postcombustión y aprovechar el potencial de los componentes de carbono y nitrógeno y al separarlos, transformarlos en recursos valiosos. Este proyecto de tres años, reúne a un consorcio de ocho organizaciones de Italia, España, Alemania, Países Bajos y Dinamarca, pues la reducción de las emisiones de gases contaminantes, es una de las acciones urgentes para la mejora ambiental, descontaminando del medio ambiente, el dióxido de carbono (CO₂) o los óxidos de nitrógeno (NOₓ), y recuperar el nitrógeno para utilizarlo en la industria química… Pero eso es en Europa…

Aquí la cosa es muy básica… Conduciendo este miércoles detrás de un bus, que además que expulsaba humo negro, lo manejaba un motorista de los que tienen la manía de acelerar en vacío y lanzar chorros de humo, pensé, lo excelente que sería si entre universidades y la empresas privada crearan un consorcio que investigue como limpiar la atmósfera de los gases contaminantes que producen por mal mantenimiento los motores de los buses, que, además que consumen más combustible del necesario, polucionan el medio ambiente y cada vez que arrancan en las paradas, inundan a los usuarios con una humareda negra, dañina para los pulmones y el sentido del olfato.

Si el transporte urbano estuviera en manos de profesionales, que conocen cómo funciona un motor y los costos de mantenimiento, comparados con el desperdicio de combustible, además de que la empresa sería más rentable, molestarían menos a los usuarios que esperan el siguiente bus y les pagan porque los transporten, y lo mínimo que debieran hacer es respetarlos, pues de ellos dependen los salarios de los motoristas y las ganancias de los propietarios.  

También cabe preguntarse, si estos buses superaron la inspección de emisión de gases que realiza la Unidad de Medio Ambiente e Inspectoría del VMT y si la PNC y los GT, verifican si lo mismo que la tarjeta de circulación, disponen del certificado que pasaron la inspección de emisión de gases.

La noticia sobre la importación de miles buses nuevos, no sé cuántos, pues anunciaros varias cantidades y procedencias, la India y China, si de verdad se realiza, me permito recomendar, que los motoristas reciban un curso completo sobre cómo funcionan estos buses, seguramente con motores de última generación, transmisiones automáticas, posiblemente híbridos, de cero gases contaminantes o incluso eléctricos. Y complementariamente, se realice una reprogramación conceptual sobre cómo funciona un sistema moderno de trasporte, el significado de cada señal de tránsito y lo que permiten y prohíben los colores, rojo, amarillo y verde de los semáforos. También será necesario el control de los horarios y la planificación al minuto de la llegada a cada parada, la implantación del carril bus, la prohibición de sobrepasar y el control de la velocidad. 

Como supongo que no permitirán la venta de productos dentro de los buses nuevos, debieran proporcionar a las personas que viven de ese tipo de trabajo o como decimos,  “Rebusca”, una alternativa de sobrevivencia. 

Pues si… Ojalá se pudiera ir más allá de solo traer buses nuevos y aprovechar para actualizar y modernizar el sistema de trasporte público y eliminar de raíz, que las carreteras, las calles y las avenidas sean como pista de fórmula uno para los motoristas. 

¡Si se pudiera! Sería un salto cualitativo del sistema de trasporte público muy bueno para miles de usuarios, y para todos, por la reducción de la contaminación del medioambiente. Al final, como enseña en refrán. ¡Si se quiere, se puede!

Pedro Roque

Todo es más fácil y más sencillo con sentido común.

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