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Un Quince de Septiembre muy diferente.

Atento a lo que sucedía este miércoles “15 de Septiembre”, el día que celebramos de forma muy especial el Doscientos Aniversario de la Independencia, vi los vídeos sobre la organización de las manifestaciones, los recorridos y el comportamiento normal de la gente cuando quieren mostrar y desahogar su descontento y emociones contenidas en los últimos meses.

También leí los editoriales de los periódicos de aquí y las noticias en los diarios de España y escuché con atención la entrevista con un abogado constitucionalista, en la que explicó lo que está sucediendo en lo político y el posible rumbo que podría tomar el país, desde la visión de la Constitución. Si no la vio, búsquela en internet en los programas que inician a las siete.

Creo que solo falta comentar sobre la dimensión de la manifestación, para concientizarnos sobre las expectativas, comparándola con la gran manifestación en Madrid, el 27 de febrero de 1981, en defensa de la democracia y la libertad, después del fallido golpe de estado del 23 de febrero, que unió a los españoles por su deseo de seguir viviendo en democracia después del final de la dictadura.

La expectativa en España se cumplió, a pesar de la trayectoria de la democracia española que, como todas las del mundo, ha tenido y seguirá teniendo, tiempos buenos y menos buenos, igual que en Estados Unidos, Alemania y los países europeos.

Siento que la gran expectativa de los salvadoreños hoy, tanto de los que participaron, como quienes prefirieron disfrutar el día alejados de los acontecimientos, es que se genere reflexión en la mente de las personas que piensan y dirigen las estrategias futuras del rumbo que seguirá el país, en lo económico y la continuidad de la conformación del estado según la Constitución dividido en tres poderes y la independencia de las organizaciones de control.

Ya se escribió lo que se debía escribir, no es necesario repetirlo, están claros los mensajes expresados en pancartas, carteles y pronunciamientos. Está claro lo que se viene haciendo y lo que supuestamente se piensa que se pretende hacer, y también muy claro, el descontento y la desilusión de los electores, expresados en la manifestación.

No dudo que estamos de acuerdo en que el país avance tecnológicamente y gracias a que todos tenemos un teléfono inteligente, podemos comunicarnos con cualquier persona en cualquier lugar de la tierra, grabar un video, subirlo a las redes sociales y que lo vea todo el mundo, transferir dinero electrónicamente y con las criptomonedas que vendrán, para quien las quiera utilizar.

Pero lo bueno, es que hasta hoy ha sido opcional y sin costo directo en el momento, porque indirectamente de alguna forma lo pagamos, pues “nada es gratis”, especialmente cuando se aplican sistemas complicados de “hard y software” caros, que requieren mucha energía, en los que alguien invirtió en desarrollarlos, ponerlos a la disposición, administrarlos, garantizar la confiabilidad, confidencialidad, eficiencia, inmediatez, mantenerlos funcionando y perfeccionarlos.

Lo que se espera, es que la Democracia continúe, a pesar de sus imperfecciones, que son más por la forma como se utiliza, que por el sistema en sí, porque es el sistema político que permite a los ciudadanos corregir el rumbo por el que quieren ser conducidos.

Alegrías para unos y enojo para otros a lo largo del tiempo y los acontecimientos son normales en democracia, como en el futbol, los aficionados del equipo que gana, felices y los del que pierde tristes, pero los dos piensan en «qué y cómo» actuar para corregir errores.

Seguir en democracia, es lo más conveniente para el gobierno y los salvadoreños, pues gracias a la democracia es que están gobernando quienes dirigen el país.

Este Quince de Septiembre fue muy diferente, se saltó de lo pasivo a lo activo, se salió a desfilar en lugar de a ver desfiles y lo más emocionante, a cantar juntos el Himno Nacional en la Plaza Morazán: “Saludando a la Patria, Orgullosos de Hijos Suyos Podernos llamar”.

Pedro Roque

1 comentario en “Un Quince de Septiembre muy diferente.”

  1. Muy buen artículo, deja claro que los Salvadoreños queremos vivir en paz y en democracia. Ojalá el gobierno tome en cuenta la opinión del pueblo.

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