Vacaciones y contaminación.

El título de este artículo lo tomé de “Alecus”, que en una caricatura, para mi muy impactante, nos presenta la cruda situación de nuestras playas en dos imágenes, una “antes”, de una señora acostada en la playa cubriéndose desde el cuello hasta los pies, con mucha arena y en la segunda, “ahora”, la misma señora cubriéndose todo el cuerpo, pero con una mezcla de arena, botellas, envases y basura de plástico.

Así están nuestras playas. Y digo nuestras, porque son públicas y todos podemos acceder a ellas. Por eso, a una determinada distancia entre los ranchos privados, hay calles para que podamos acceder a las playas para disfrutar la belleza de los amaneceres, los atardeceres, del aire puro y el agua del mar. Desgraciadamente, demasiadas personas después de disfrutarlas dejan en las playas los desechos de su picnic.

Hace tres domingos en Cangrejera, una playa donde había poca gente, pero muchos envases y basura de plástico, que según me explicaron, no es tanto por las personas, cuanto lo que sacan poco a poco las olas de la basura y los envases que flotan en el mar.

Recordé el refrán marinero que recuerda: “El mar no se queda con nada, todo lo regresa”. Da pánico pensar, si por el cambio climático, un gran sismo en el fondo marino u otras razones, las corrientes marítimas revirtieran su dirección y nos devuelvan los cientos millones de toneladas de basura y plástico que conforman las cinco grandes islas de plástico y basura en los océanos. Son cientos de miles de kilómetros cuadrados de basura y plástico que flotan y conforman las cinco grandes islas, que se han formado en los océanos, por la forma como las corrientes marinas arrastran los plásticos y la basura hacia esas islas en los océanos.
Si le interesa y quiere saber más sobre el tema vaya a: https://www.thegravitywave.com/islas-de-plastico/ y después de ver las imágenes, piense en toda esa basura traída de regreso por las corrientes marinas, a las costas de todos los países, y además, en como tsunamis.

Están sucediendo tantas cosas inesperadas en la tierra, que nos hacen pensar, que lo que se cree imposible, la tierra en su evolución lo hará posible. Grandes incendios forestales en Canadá, Grecia y Hawai y España. Tremendas inundaciones que arrasan con todo en China y Europa y las recientes inundaciones aquí en la Libertad, Sonsonate y algunas colonias de San Salvador.

Ningún país, ningún gobierno, ninguna iglesia y ninguna persona se puede librar, de causar ni de librarse de los efectos de la contaminación en todas sus formas, tanto la de la atmosfera, como de la tierra, los ríos y los océanos.

¿Y qué se puede hacer? Al margen de reducir cada uno el consumo de plástico a nivel personal y doméstico, sobre todo, el plástico innecesario (unas 120 botellas de plástico al año por persona), los gobiernos para proteger a la sociedad, aplicar leyes que ya se están aplicando por años en otros países, para el reciclaje y la reutilización de plásticos reciclados.

Pero lo más importante es, desde las industrias, rentabilizar el reciclaje y convertir el plástico en una industria circular cercana al cero residuos, sin importar el tamaño y rubro de la empresa.

Un buen ejemplo de “reciclaje y producción circular con el cartón”, lo está realizando desde hace tres años RUA, que con sus molinos procesa todo tipo de desechos de cartón en papel para fabricar cartón corrugado y cajas de cartón.

Pues si estimados amigos, roguemos porque el mar, que todo lo regresa, no decida un día devolvernos toda la basura y plásticos que le seguimos enviando.

Pedro Roque

Todo es más fácil y más sencillo con sentido común

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